Clásicos que se transforman
La colección partió de prendas familiares del guardarropa tradicional —suéteres estructurados, pantalones de pana amplia, abrigos de líneas limpias— para revisarlas con nuevas proporciones y acabados refinados. Lejos de la nostalgia literal, la propuesta ofreció una actualización sutil que respeta la esencia mientras introduce frescura.




Una paleta cálida y envolvente
Los tonos tierra dominaron la pasarela: marrones profundos, oliva, mostaza y matices cálidos que construyeron una atmósfera coherente y serena. La colección evitó el contraste extremo y apostó por la armonía cromática, reforzando una sensación de continuidad visual.




Texturas con intención
Lanas suaves, tejidos robustos y superficies con presencia táctil aportaron dimensión a cada look. La construcción de las prendas priorizó la funcionalidad sin sacrificar sofisticación, con siluetas amplias, cortes precisos y superposiciones equilibradas.





Moda con memoria
La Fall/Winter 2026 no buscó el impacto inmediato, sino la permanencia. Tory Burch reafirmó una visión donde la moda dialoga con el tiempo, proponiendo piezas que trascienden la temporada y refuerzan una identidad clara, práctica y emocional.



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