El deporte como pasarela
Antes de disputar un solo partido en el Mundial 2026, la selección de Francia ya era tendencia — pero no por su juego. Las imágenes de los jugadores llegando a la concentración comenzaron a circular en redes sociales con una velocidad inusual: lo que capturó la atención no fueron las camisetas ni los botines, sino los bolsos. Piezas icónicas, ediciones de colección y modelos que cotizan en cinco cifras desfilaron por los pasillos como si el aeropuerto fuera una pasarela. Y en cierta forma, lo fue.
Adrien Rabiot— Louis Vuitton Keepall Bandoulière 55
El defensor llegó con el Keepall Monogram de Louis Vuitton, una de las piezas más reconocibles de la historia del lujo. Sin estridencias, sin necesidad de explicación. Un clásico que habla por sí solo.

Ousmane Dembélé — Hermès Haut à Courroies
Dembélé eligió la Haut à Courroies de Hermès en cuero negro — una pieza que data de 1892, concebida originalmente para transportar equipo ecuestre y hoy convertida en objeto de culto entre hombres de influencia, de David Beckham a Travis Scott. En formato maxi y sin cadenas ni logos visibles, es exactamente el tipo de bolso que no necesita presentación.

Rayan Cherki — Hermès Kelly Maxi
El más joven del grupo llegó con una Kelly Maxi en cuero topo, usada en modo messenger con la bandoulière al hombro. Una lectura relajada de una de las piezas más codiciadas de la maison — y una de las más difíciles de conseguir. A sus 21 años, Cherki dejó en claro que el gusto no tiene edad.

Marcus Thuram — Chanel x Pharrell Williams XXL Flap Bag
La elección más comentada del grupo. Thuram llegó con el bolso verde en gamuza de la colaboración entre Chanel y Pharrell Williams de 2019 — una pieza que en el mercado secundario ronda los 15.000 dólares. Que un futbolista de élite lleve Chanel sin mayor explicación dice más sobre el estado actual de la moda masculina que cualquier editorial. El contraste con el hoodie negro de Nike fue, además, impecable.

Malo Gusto — Louis Vuitton Keepall Bandoulière
Gusto cerró el grupo con el Keepall Bandoulière de Louis Vuitton en su versión más llamativa: monograma en colaboración con motivos florales, asas en cuero natural y herrajes dorados. Un bolso que equilibra herencia de la maison con una lectura contemporánea del logo.

Una selección, tres maisons
Lo que muestran estas imágenes no es casualidad ni estrategia de marketing coordinada. Es el resultado natural de una generación que creció en la intersección entre el deporte y la industria del lujo — y que además eligió, casi sin excepción, firmas de origen francés. Hermès, Chanel, Louis Vuitton: las mismas casas que definen el lujo global, representadas por los hombres que representan a Francia en el torneo más visto del mundo. La pregunta que queda flotando es cuándo llegará la colaboración oficial entre una de estas maisons y Les Bleus. Porque a juzgar por lo que se vio esta semana, la afinidad ya existe.


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